domingo, junio 26, 2005

Vacaciones y casa

Una de las razones por la que las vacaciones me encantan es porque puedo sacar tiempo para esas pequeñas cosas que, por lo que sea (pereza sobre todo), no hago en período laboral. Una de ellas es dedicarle tiempo a mi casa.

Pero es algo que voy a cambiar en el futuro. Estos días me siento especialmente bien de ánimo y creo que ponerme a colgar cuadros, reconvertir el "trastero" en una habitación bonita, dedicarme a comer en casa y a disfrutar de un buen vino, y limpiar hasta poder verme reflejado en el suelo, ha tenido algo que ver. Mi casa ahora me gusta muchísimo más.

No me había dado cuenta de lo importante que es tener un espacio donde uno se sienta a gusto. Habitualmente soy una persona desordenada. Y en ocasiones guardo un cierto orden dentro del desorden. Pero por desidia las cartas se apilan en la mesa, las pelusas se apilan debajo de la mesa, donde es chungo llegar con la escoba, y los cacharros se apilan en el fregadero hasta que me doy cuenta de que no tengo vajilla para comer, y entonces toca tarde de fregado intenso, con lo cual, un coñazo.

Pero tener vacaciones me ha dado la oportunidad de ir poquito a poco, sin prisa, habitación por habitación. Y me gusta el resultado. Además creo que me voy a mudar de habitación. Tener dos habitaciones con sendas camas de matrimonio para mí sólo es genial. Tener una casa así para mí sólo es genial. Ya era hora de que le hiciera un poco de caso.

Oh, acabo de ver mi guitarra. Hasta luego.

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